Depende de cómo se use. La evidencia actual sugiere que ChatGPT es una excelente herramienta de apoyo, pero un peligro si se usa como «muleta» para obtener respuestas rápidas. 

¿Se aprende realmente?

  • El riesgo del «espejismo de competencia»: Investigaciones de la Universidad de Pensilvania indican que alumnos que usaron ChatGPT para problemas de práctica obtuvieron peores resultados en exámenes posteriores que quienes no lo usaron. Al recibir la respuesta resuelta, el cerebro no realiza el esfuerzo cognitivo necesario para retener el conocimiento.
  • Personalización y feedback: Por otro lado, estudios muestran que el 70% de las veces es efectivo para dar feedback inmediato y soporte personalizado en álgebra y estadística. Ayuda a desglosar conceptos complejos en pasos más sencillos si el alumno interactúa preguntando el «porqué» de cada paso.

Puntos clave a considerar

  • ChatGPT No es un calculador, es un modelo de lenguaje: No «calcula» en el sentido tradicional; predice la siguiente palabra o número basándose en probabilidades. Esto puede llevar a alucinaciones (respuestas incorrectas presentadas con total confianza).
  • Dificultad con problemas complejos: Aunque brilla en aritmética básica y definiciones, suele fallar en razonamientos lógicos avanzados o cálculos de varios pasos en niveles universitarios como el cálculo.
  • Dependencia tecnológica: Su uso excesivo puede reducir la capacidad de pensamiento crítico y resolución de problemas por cuenta propia.

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